Paso la mayor parte de mi tiempo en
mi taller. La arcilla, como material
y forma de expresión nunca ha dejado
de fascinarme. A partir de bloques
de arcilla puedes crear casi
cualquier cosa
Uso
tres, o cuatro tipos diferentes de
piedras arcillosas, es decir
arcillas que toleran altas
temperaturas. Todo se cuece dos
veces. La primera vez, la loza de
barro debe estar totalmente seca,
para evitar que explote en el horno.
En esta primera cocción la
temperatura ronda los 1000ºC.
La segunda vez, se realiza el
vidriado, cociendo entre 1280–1300ºC.
Hago mis mezclas de vidriado a
partir de mis propias recetas. Mi
horno es de gas, lo cual ofrece la
ventaja de poder cocer en una
atmósfera reductora y oxidante al
mismo tiempo. Los hornos eléctricos
sólo cuecen en atmósferas de oxígeno.
Tanto la arcilla, como el vidrio
cambian de color y de matiz en una
atmósfera reductora y eso es lo que
más me gusta.